Articulos publicados en Semanario Orientación, Periódico del Arzobispado de San Salvador
Fecha de Publicación: 17/12/06
“No debemos olvidar estos acontecimientos, es la memoria histórica que debemos hacer siempre presente”. Mons. Miguel Ángel Moran, Obispo de San Miguel.
Cientos de personas se reunieron el pasado nueve de diciembre en el Caserío de El Mozote, Morazán, para conmemorar el 25 aniversario de la masacre de más de mil campesinos ocurrida en el Mozote y sitios
aledaños, en el marco de un amplio operativo militar iniciado el 8 de diciembre de 1981, del cual participaron diferentes unidades de infantería de la Fuerza Armada de El Salvador. Las ejecuciones masivas fueron realizadas directamente por los jefes y tropas del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata “Atlacatl”.
El acto central de este encuentro por la vida, fue la celebración de la Santa Misa, la cual fue presidida por monseñor Miguel Ángel Morán, Obispo de San Miguel y concelebrada por más de veinte sacerdotes. Durante la homilía, la cual fue interrumpida por aplausos de los presentes,monseñor Morán manifestó entre otras cosas: “El Evangelio de hoy habla de un tiempo final y es la imagen clásica de la cosecha, es tiempo de la verdad, no el tiempo de la mentira, de la falacia, sino de la verdad porque para vivir en paz es necesario saber la verdad. No debemos olvidar estos acontecimientos, es la memoria histórica que debemos hacer siempre presentes y estas celebraciones no son para fomentar el odio, la venganza, sino para hacer presente el amor de Dios en el mundo lleno de odio, pero para perdonar se necesita saber quienes fueron, porque los fundamentos de la paz son la justicia, la verdad y no se puede perdonar sino se sabe, es necesario cerrar estas heridas con el perdón, pero necesitamos que también pidan perdón, porque aquel que hace daño y que mata y asesina es un ignorante, pero la ignorancia no lo exime de la culpabilidad”.
En la parte final de la homilía, monseñor Morán,se refirió al estado del caso a nivel internacional y alpapel fundamental de Tutela Legal del Arzobispado en la investigación y documentación de esta “terrible masacre”. “Damos gracias a Dios, porque en abril de 2006, el caso de la masacre de El Mozote, fue formalmente admitido por la Comisión Interamericana, y los alegatos de fondo han sido presentados por las partes, no menos importante es mencionar a Tutela Legal del Arzobispado, que ha promovido la protección internacional, específicamente activando la Comisión Interamericana de DerechosHumanos, sigamos con esperanza”.
Bajo un fuerte sol,ya en horas de la tarde, vino la música y las diversas representaciones artísticas venidas de diferentes partes del país para homenajear a estas víctimas inocentes, en las que la mayoría (74%) fueron niños y niñas menores de 12 años.
Hubo espacio para los testimonios como el de una de las sobreviviente de esta masacre, Rufina Amaya, quien con valentía ha venido denunciando y luchando para que se haga justicia en este caso y que hechos como estos no se vuelvan a repetir en nuestro país ni en cualquier otro, ¡Mozote, nunca más!.
Por otra parte, en su intervención en la Plaza de El Mozote, la Dra. María Julia Hernández, Directora de Tutela Legal del Arzobispado, hizo una reseña del camino recorrido del caso de El Mozote, manifestando que la causa fue iniciada por denuncia penal interpuesta el 26 de octubre de 1990. Pese a múltiplesobstáculos y omisiones para entorpecer la investigación, promovidos por las mismas autoridades judiciales y fiscales, la verdad sobre el horror y dimensión de la matanza, fue plenamente establecida.
Actualmente, Tutela Legal del Arzobispado, con fecha 23 de noviembre de 2006, en representación de las víctimas de la masacre de El Mozote, ha interpuesto una acusación particular en la causa judicial 238/90, ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia de San Francisco Gotera, departamento de Morazán. Una de las peticiones contenidas en la acusaciónes la de ordenar la detención provisional de altos jefes militares con responsabilidad en el cometimiento de esta masacre, puntualizó la Dra. Hernández.
Ahí donde hace 25 años hubo ruinas, muerte, desolación, la vida se abre paso en los niños y niñas de El Mozote, porque hoy ellos cantan por aquellos a quienes les apagaron su voz.