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Artículos publicados en Semanario Orientación |
Fecha de Publicación: 09/04/2006
Los días 25 y 26 de marzo, la Comisión Parroquial de Derechos Humanos de la parroquia El Calvario, Cojutepeque, departamento de Cuscatlán, rindió un sentido homenajea la memoria de monseñor Oscar Arnulfo Romero, quien fuera asesinado el veinticuatro de marzo de mil novecientos ochenta.
Dentro de este marco se desarrollaron varias actividades entre ellas se pueden mencionar una vigilia que se realizó frente a la ermita de la Colonia Cuscatlán, sector Guadalupe,y en la cual por medio del canto, el testimonio, la oracióny la reflexión de la palabra de Dios, se recordó la vida y obra de monseñor Romero. Esta actividad terminó cerca de la media noche.
El domingo veintiséis por la mañana, entre lemas, cantosy frases de sus homilías se realizó una marcha hacia el templo parroquial donde antes de la celebración de la Santa Misa, un miembro de la unidad de educación de Tutela Legal del Arzobispado participó con una ponencia sobre Monseñor Romero y las Comunidades Cristianas. Durante su participación el delegado de Tutela Legal manifestó que en su Cuarta Carta Pastoral monseñor Romero decía que ... Vivir en comunidad no es cuestión de opción sino de vocación. El cristianismo exige, por vocación, la formación de comunidad. Según monseñor Romero la finalidad de la comunidad cristiana es la
extensión del Reino de Dios. No puede proponerse a los grupos cristianos como un lugar de refugio tranquilo y alienante, sino como la profundizacióny la intensificación de un compromiso.
¿Que nos deja monseñor Romero hoy?, se preguntó a los asistentes. Nos deja un legado de fidelidad a Dios, a la Iglesia y a la persona humana buscando su dignificación por medio del respeto y cumplimiento de sus derechos. Ahí está nuestro compromiso hoy. Los actos conmemorativosterminaron con la Santa Misa.